¿Cómo aplicar el Método Montessori en todas las escuelas?

Bet Lillo, Educación y Crianza consciente. Fundadora de la Red Internacional Montessori

Palabras clave: Método Montessori, cómo aplicar Montessori en la escuela convencional, educación Montessori, observación científica, ambiente preparado Montessori, formación docente Montessori, implementación Montessori en escuelas convencionales.

La Educación Montessori es una pedagogía que ha transformado la manera en que comprendemos el aprendizaje, no solo en entornos educativos alternativos, sino también en las escuelas convencionales. Sin embargo, aplicar este enfoque en un sistema educativo tradicional requiere un cambio profundo tanto a nivel estructural como filosófico. Desde hace más de una década, hemos acompañado a equipos educativos en España y otros países en la implementación de elementos Montessori, adaptándolos a diferentes contextos socioeducativos.

La importancia de adaptar el método Montessori a la escuela convencional o escuelas de pedagogías activas

En muchas escuelas de España, especialmente aquellas con un fuerte compromiso hacia el cambio educativo, el método Montessori se está utilizando para transformar realidades pedagógicas. Gracias a la disposición de los equipos docentes, la colaboración de los equipos directivos y el apoyo de la administración, se están logrando avances significativos. Montessori ofrece elementos fundamentales para humanizar los espacios educativos y promover una educación centrada en el respeto, la paz y el amor por el aprendizaje.

Uno de los elementos clave de la Educación Montessori es la observación científica, un pilar fundamental para la preparación de los educadores. Esta observación permite al adulto conocer sin prejuicios el potencial y los talentos de cada alumno, favoreciendo el desarrollo de la personalidad de los estudiantes en ambientes emocionalmente seguros y pacíficos. A través de este proceso, los maestros pueden personalizar la educación, adaptándola a las necesidades y ritmos de cada niño o joven.

La observación científica como base del acompañamiento educativo

La observación científica en Montessori no solo busca identificar el comportamiento de los estudiantes, sino también profundizar en sus intereses y momentos de concentración. Este enfoque es crucial porque sabemos que los seres humanos tenemos distintas formas de aprender y concentrarnos, y esto no siempre se puede lograr en clases de 45 minutos ni con métodos que intentan que todos los niños aprendan lo mismo al mismo tiempo. Este proceso de observación constante ayuda a adaptar la enseñanza y a promover aprendizajes profundos y duraderos.

El Ambiente Preparado: un espacio que responde a las necesidades de aprendizaje

Otro concepto central en la pedagogía Montessori es el Ambiente Preparado. Este no es solo un espacio físico, sino también un espacio psíquico que responde a las necesidades de cada persona que lo habita. En las escuelas convencionales, esto puede implicar la creación de espacios funcionales y dinámicos donde se cuidan todos los detalles: la iluminación, el orden, la limpieza y la belleza del entorno. El espacio debe ser accesible y permitir que los niños se sientan cómodos para aprender de manera autónoma.

El Ambiente Preparado en una escuela convencional debe estar diseñado para ser práctico, funcional y vinculado a experiencias reales. Los materiales de aprendizaje deben estar organizados de manera accesible, secuenciados, de modo que los niños puedan elegir y trabajar con ellos según sus intereses, profundizando en sus aprendizajes. Además, el ambiente debe ser un lugar donde se promueva el desarrollo emocional, social, intelectual y espiritual de los niños.

La transformación en la mirada del adulto

Uno de los mayores retos al aplicar el Método Montessori en una escuela convencional o en un proyecto educativo que busca sistematizar sus procesos de educación activa es el cambio en la mirada del adulto. La educación Montessori no es solo una cuestión de materiales o de cambios visibles en las aulas, sino de un cambio profundo en la forma de ver y acompañar el proceso educativo. Para que el método Montessori sea efectivo, es necesario que los docentes estén formados en esta mirada y realicen un profundo trabajo de autoconocimiento. Acompañar a los niños no significa dejarlos libres sin orientación, sino guiarlos con respeto, paciencia y amor para que logren desarrollar su autonomía.

Formación docente: la clave para la implementación del método Montessori y de adaptaciones curriculares Montessori

Para lograr que el Método Montessori se aplique o se adapte correctamente en las escuelas convencionales, la formación del profesorado es esencial. Estas formaciones contextualizadas a cada comunidad educativa permiten que los educadores lideren procesos de cambio en sus propias escuelas y ofrezcan a los niños un entorno de aprendizaje más humanizado y respetuoso.

En ciudades como Elche, Valencia, Murcia, Barcelona, Madrid y Logroño, muchos maestros están transformando sus aulas Montessori, mejorando el bienestar de los niños, las familias y de ellas mismas en su desarrollo personal y profesional.

La importancia de un cambio de mirada a nivel institucional

Para que la implementación de elementos Montessori sea exitosa en las escuelas convencionales o en proyectos educativos de educación activa, es necesario ir más allá de los cambios superficiales. Muchas veces, las escuelas adoptan el “Método Montessori” como un simple eslogan, introduciendo materiales Montessori sin realizar un cambio profundo en la filosofía educativa o en la formación de los maestros. Esto equivale a repartir un libro entre un equipo de maestras sin asegurarse de que cada una lo lea y lo comprenda adecuadamente. En otras ocasiones existe una resistencia a incluir Montessori en las aulas por la ignorancia que aún hay esta pedagogía. Se le atribuyen adjetivos como rigidez, individualismo, idealista, impositivo, etc. dando a entender que este desarrollo integral no se logra con Montessori, lo cual es un mito urbano que es necesario reprogramar en las creencias del profesorado, a través de espacios de mentoría y formación.

Es por eso que valoramos positivamente el apoyo de algunas Consejerías de Educación que, conscientes de la necesidad de estos cambios, han comenzado a ofrecer cursos de especialización y de adaptaciones curriculares Montessori. Este tipo de formación está ayudando a los docentes a comprender de manera profunda cómo implementar el enfoque Montessori de manera coherente y rigurosa en sus aulas.

La transformación de la educación: un compromiso social

El cambio hacia un sistema educativo que incorpore el Método Montessori no solo es una necesidad pedagógica, sino también un compromiso con una sociedad más consciente y humana. El lema “Cambiar la educación para cambiar el mundo” refleja el propósito profundo de esta transformación. Si seguimos implementando este enfoque en las escuelas convencionales y en escuelas de pedagogía activa, podemos contribuir a una educación que no solo forme académicamente, sino también emocional y socialmente a las nuevas generaciones.

Anterior
Anterior

La esencia de la Educación Montessori: más allá de los materiales

Siguiente
Siguiente

Cómo organizar el tiempo familiar para favorecer el desarrollo infantil: la importancia del equilibrio entre Cronos y Kairós