Cómo organizar el tiempo familiar para favorecer el desarrollo infantil: la importancia del equilibrio entre Cronos y Kairós

Bet Lillo, Educación y Crianza consciente. Fundadora de la Red Internacional Montessori

Palabras clave: organización familiar, tiempo familiar, conciliación de la vida laboral y familiar, desarrollo infantil, educación Montessori, conciliación de la maternidad y paternidad, Kairós y Cronos

La organización familiar es uno de los aspectos más desafiantes en la vida cotidiana, especialmente cuando las vacaciones escolares de los hijos no coinciden con las vacaciones de padres y madres. Nos encontramos en un espacio entre lo ideal y lo real, tratando de encontrar soluciones creativas y accesibles para conciliar la maternidad-paternidad con la vida laboral. Los momentos en los que podemos compartir sin prisas con nuestros hijos son limitados y se convierten en verdaderos tesoros que debemos cuidar y valorar.

Para fortalecer los vínculos familiares y apoyar el desarrollo integral de los niños, es fundamental que las familias tengan la libertad de decidir cómo organizar su tiempo. En este sentido, no se debe perder de vista el equilibrio entre el “yo colectivo” (la familia como unidad) y el “yo individual” de cada miembro. El tiempo juega un rol esencial en esta dinámica. En muchas culturas, se habla de dos conceptos de tiempo: Cronos y Kairós.

¿Qué es Cronos y Kairós?

Cronos proviene del griego y hace referencia al tiempo cronológico, medible y secuencial. Es el tiempo que se gestiona de acuerdo a horarios estrictos, como las horas de clases, las pausas para el almuerzo o las asignaturas en la escuela. Este tiempo es indispensable para organizar el día a día tanto en las instituciones educativas como en los trabajos. Sin embargo, el problema surge cuando nos dejamos absorber únicamente por Cronos y olvidamos la importancia de Kairós.

Kairós, por otro lado, es el tiempo del disfrute, de la experiencia plena del presente. Es un tiempo indeterminado en el que las cosas especiales suceden. La conexión con Kairós es crucial, especialmente en el contexto de la educación y el crecimiento infantil. Diversos autores, como Zygmunt Bauman y Domènech, invitan a reflexionar sobre “el tiempo en los tiempos de la modernidad líquida”, destacando un desequilibrio entre el tiempo de los eventos y el tiempo que mide esos eventos, lo cual impacta negativamente en el ritmo de vida de los niños.

El tiempo de los adultos, marcado por las exigencias laborales y sociales, influye en el tiempo de los niños, generando una desconexión que afecta el desarrollo de su autonomía y creatividad. Las expectativas de rendimiento escolar, basadas en la cantidad de tiempo dedicado a los deberes, a menudo pasan por alto lo que realmente necesita la infancia según su edad y sus intereses.

El desafío de la educación y la familia

En la actualidad, muchas familias se encuentran atrapadas en un ciclo de prisas, donde, al regresar del trabajo, los niños, ya agotados por la escuela, tienen que dedicarse a hacer deberes. Los fines de semana, en lugar de ser un espacio para el descanso y el disfrute familiar, también se ven invadidos por obligaciones escolares. Este ritmo acelerado deja poco espacio para que padres e hijos puedan decidir libremente cómo vivir su tiempo juntos.

El aprendizaje en la vida cotidiana

El aprendizaje no siempre se da en las aulas. Los niños aprenden de la vida misma, de las experiencias cotidianas y de los momentos compartidos con sus familias. ¿Qué puede ser más gratificante que leer por el simple placer de leer, o aprender a cocinar una receta, medir ingredientes y experimentar con sabores, texturas y aromas? Este tipo de actividades son esenciales para el desarrollo integral de los niños, pues les permiten aprender de manera natural y significativa.

La motivación por aprender debe partir de los intereses de los niños, no de las expectativas externas impuestas por el sistema educativo o familiar. En lugar de centrarnos en los deberes escolares, deberíamos preguntarnos por qué muchos niños pierden el interés por aprender. Aprendemos verdaderamente lo que nos apasiona, y esa pasión se cultiva en un ambiente que respete el tiempo de exploración y disfrute.

Cómo desarrollar hábitos saludables en el hogar

Para fomentar el desarrollo de hábitos saludables y la autogestión del tiempo en los niños, es necesario crear un ambiente familiar que permita la flexibilidad. Un espacio donde los niños puedan disfrutar de tiempos no planificados, donde tengan la libertad de elegir sus actividades, descansar y jugar, mientras los adultos acompañan el proceso con paciencia y atención.

Como señaló Maria Montessori, “No es dejar que los niños hagan lo que quieran, sino que quieran lo que hacen”. Este enfoque pone el énfasis en la motivación intrínseca del niño, permitiéndole desarrollar sus talentos en un ambiente lleno de amor y respeto. Montessori también subraya que una persona disciplinada es aquella que tiene el control sobre su cuerpo y su mente, lo que se logra en un entorno que respete el tiempo y las necesidades emocionales del niño.

Vínculos, límites y autogestión del tiempo

Acompañar a nuestros hijos en el proceso de autogestionar su tiempo implica proporcionarles espacio para la quietud y la reflexión. Las interacciones diarias, los diálogos compartidos y el respeto por las preguntas naturales de los niños son fundamentales para expandir su comprensión del mundo. En lugar de recurrir a métodos tradicionales como los libros de texto o las tareas repetitivas, los niños necesitan tiempo para descansar, jugar y explorar con autonomía, siempre guiados por adultos que valoren la importancia de este tiempo compartido.

El artículo 31 de la Convención de los Derechos del Niño nos recuerda que “el niño tiene derecho al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades propias de su edad”. Este derecho es esencial para el desarrollo emocional y social de los niños, y las familias tienen la responsabilidad de crear espacios que favorezcan este tipo de experiencias.

Integrando Cronos y Kairós en la vida familiar

Es crucial que como sociedad, y especialmente como padres, aprendamos a integrar tanto el tiempo cronológico (Cronos) como el tiempo del disfrute y el aprendizaje profundo (Kairós) en nuestras vidas. No solo debemos reservar espacios para las vacaciones, sino también para esos momentos de calidad en el día a día. Al hacerlo, no solo mejoraremos la calidad de vida familiar, sino que también favorecemos un desarrollo emocional, social y académico más armonioso para nuestros hijos.

Incorporar Kairós en nuestra vida cotidiana es una invitación a detenernos, a disfrutar del presente y a crear recuerdos que contribuyan a un desarrollo equilibrado y saludable. Así, podemos acompañar a nuestros hijos en su camino hacia la autonomía, el bienestar y el amor por el aprendizaje.

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